sábado, 14 de junio de 2008

"DIA DEL NO FOMADOR"

DISEÑO PARTICIPANTE DEL CONCURSO DE PANELES
DEL "DÍA MUNDIAL SIN TABACO"

jueves, 29 de mayo de 2008

PREVENCIÓN Y CONSEVACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE

PROTECCIÓN DEL AMBIENTE

Artículo 8º.- Todo proyecto de obra o actividad, sea de carácter público o privado que pueda provocar daños no tolerables al ambiente requiere de un estudia de Impacto Ambiental (EIA) sujeto a la aprobación de la autoridad competente. Debe elaborarse respecto a:

a) Irrigaciones, represamientos, hidroeléctricas y otras obras hidráulicas.
b) Obras de infraestructura vial y transporte.
c) Urbanizaciones.
d) Instalación de oleoductos, gaseoductos y similares.
e) Proyectos de desarrollo energético.
f) Actividades mineras, pesqueras y forestales.
g) Obras y actividades permitidas en áreas protegidas.
h) Industrias químicas, petroquímicas, metalúrgicas, siderúrgicas o cualquier actividad que pueda generar emanaciones, ruidos o algún tipo de daño intolerable.
i) Construcciones y ampliaciones de zonas urbanas.
j) Empresas agrarias.

Artículo 9º: Los estudios de impacto ambiental contendrán una descripción de la actividad propuesta y de los efectos directos o indirectos previsibles de dicha actividad en el medio ambiente físico y social, a corto y largo plazo así como la evaluación técnica de los mismos. Deberá incluir las medidas necesarias para evitar o reducir el daño a niveles tolerables e incluirá un breve resumen del estudio para efectos de su publicidad.

MEDIDAS DE SEGURIDAD

Artículo 14º.- Es prohibida la descarga de sustancias contaminantes que provoquen degradación de los ecosistemas o alteren la calidad del ambiente sin adaptarse las precauciones para la depuración. La autoridad competente se encargará de aplicar las medidas de control y muestreo para velar por el cumplimiento de esta disposición.

Artículo 15º.- Queda prohibido verter o emitir residuos sólidos, líquidos o gaseosos u otras formas de materia que alteren las aguas en proporción capaz de hacer peligrosa su utilización. La autoridad competente efectuará muestreos periódicos de la s aguas para velar por el cumplimiento de esta norma.

Artículo 16º.- Está prohibido internar al territorio nacional residuos o desechos, cualquiera sea su origen o estado material.

Artículo 17º.- Está igualmente prohibida la importación de productos químicos que carezcan de autorización por la autoridad competente.

Artículo 18º.- En los casos de peligro inminente para el medio ambiente y según su gravedad, la autoridad ambiental según evaluado el caso debe ordenar y disponer una o más de las medidas siguientes medidas:

a) Uso de modalidades y procedimientos que disminuyan o hagan desaparecer el riesgo.
b) Limitación de las actividades que provoquen el riesgo ambiental.
c) Suspensión de las actividades que generen dicho riesgo.

Artículo 19º.- Las medidas de seguridad que sean dictadas podrán ser materia de impugnación de acuerdo por lo establecido por el reglamento de normas generales de procedimientos administrativos. La interposición del recurso impugnatorio, no suspenderá la ejecución de la medida de seguridad dispuesta por la autoridad competente.

lunes, 26 de mayo de 2008

OTUZCO - EL PARAÍSO

EL INICIO

Desperté temprano con la idea de tener todo listo para el viaje de estudios del curso de COMECO, travesía campal con la que me habían asustado. Pensando en que iba a estar en el campo, y en sierra imaginaba el frío de aquel pueblo religioso y eterno paraíso: OTUZCO.
EL VIAJE
Partimos a las tres y media de la tarde, en una de las agencias que va a Otuzco, cuyo nombre es Pacifico. El pasaje es bastante cómodo, el camino, como todo camino hacia la sierra, algo accidentado: muchas curvas y algunos baches; pero creo que el paisaje hizo que por momentos olvidara que el bus iba como si estuviese en una competencia, dándome la impresión de que estaba en una montaña rusa porque íbamos de un lado a otro, dando tumbos.
El paisaje es hermoso, para aquellos que quieren encontrarse con la naturaleza Otuzco es una buena opción. Conforme avanzamos, los metros sobre el nivel del mar y el frió también aumentan.
Me dio un poco de temor la neblina, los abismos y la velocidad con la que avanza el carro porque va al borde del precipicio.

A las 5.10 de la tarde, por fin llegamos a Otuzco. El viaje dura aproximadamente entre una hora y media y dos horas, de Trujillo a Otuzco hay una distancia de 95 kilómetros. Esta ciudad se encuentra a 2620 msnm.
OTUZCO:
Llegamos a Otuzco, descendimos del bus, con mucho frío, y además porque el piso estaba un poco mojado, pues había llovido horas antes. Luego de eso fuimos a visitar a la persona que nos guiaría en nuestra travesía hacia el lugar donde íbamos a acampar. El grupo era de 19 personas.
En casa de Roy, nuestro improvisado guía, nos organizamos para poder empezar con nuestra aventura; que por cierto no me animaba mucho la idea de acampar pues esto implicaba que tenía que ensuciarme un poco, cosas que implican estar en un campamento en la sierra, comida preparada en leña, el frío de la noche; pero ahí estaba, cumpliendo con el cometido: Aventurar.
La organización de las tareas era que un grupo tenia que avanzar hacia el lugar donde íbamos a acampar y el otro grupo iba por las municiones: papas, huevos, atún, pan, gaseosas, etc. El primer grupo, al cual yo pertenecía, iríamos en mototaxi pues el trayecto hacia el campamento era un poco largo, era tarde y teníamos muchas carpas y sleeping por cargar, aparte de eso había llovido.
EMPEZANDO LA TRAVESIA
Paramos las mototaxis y les preguntamos cuanto nos iba a costar llegar hasta nuestro destino final. La mototaxi por cierto nos costo más que el mismo pasaje a Otuzco. También hicimos 2 grupos para ir en las mototaxis, acomodamos todas las cosas en la parte de detrás de la moto, y partimos hacia el lugar que nos acogería, el lugar que se convertiría en nuestro hogar por una noche, nuestro hogar improvisado, pues el chiste de todo es aventurar.
Bueno la verdadera aventura empezó. No sabíamos hacia donde exactamente nos llevaba la mototaxi en la que nos subimos, nuestro guía que venia detrás de nosotras en otra moto, obviamente que debió haber sido al revés porque nosotras éramos nuevas en esos rumbos, Melissa, Sandra y yo, estábamos algo asustadas por esto, hasta hicimos que el mototaxista pare hasta que lleguen Roy (el guía) con Henry y Paula con su maletín súper gigante. Aparte de eso estábamos muy asustadas porquen el camino estaba muy accidentado, fangoso y el mototaxista para variar iba al borde del abismo, me daba la impresión de que podía resbalar en el barro y que podíamos caernos por el abismo.
Llegamos a nuestro destino, ya estaba oscureciendo, es más ya estaba cayendo la noche, pensé que eso era todo; pero casi me voy de espaldas cuando me di cuenta que lo que habíamos pasado no era nada con lo que estaba por venir. La noche caía lentamente sobre nosotros envolviéndonos con una manto negro en medio de la nada, el trayecto hacia el lugar donde íbamos se hacia mas complicado; pero ya estábamos ahí, teníamos que continuar. Bajamos por un caminito muy estrecho con Roy liderándonos, el piso estaba todo llego de barro y resbaloso por la lluvia que cayó. Éramos cuatro mujeres y dos hombres, uno Roy y el otro Henry, todos cargados de carpas, sleeping, mochilas, bolsas, etc. Ese caminito era muy corto pero con la caída de la noche se nos hacia largo, a cada rato resbalábamos como si estuviéramos en una pista de hielo, el sendero era cuesta abajo. Llegamos hasta un puente el cual cruzamos, ilusamente pensé que ya faltaba muy poco.
Hasta ese entonces la noche se nos venía encima, era cada vez mas complicado por la poca visibilidad que teníamos y por la falta de linternas. Me invadió el temor por el hecho de que estábamos en un lugar desconocido, en medio de la oscuridad, con alguien prácticamente desconocido y, por que íbamos por un camino agreste.
La altura, que no era mucha pero si la suficiente para agitarme, hacia lo propio. Me cansaba demasiado y se me hacia difícil respirar, eso era lo que me complicaba.
Seguimos caminando, yo trataba de ir detrás del guía por temor a que pueda alejarse mucho y perderme. Paula que había llevado un maletín demasiado grande para el tipo de trayecto que estábamos haciendo, no podía cagar con semejante maletín. Melissa, Henry y Sandra, demoraban mucho, yo avanzaba, quería llegar lo antes posible, queria que la especie de vía crusis en el que estaba terminara pronto; pero teniamos que esperar al resto y eso nos retrasaba un poco. El tiempo no era buen aliado.
Roy parecía que no era muy amigable, esa fue mi primera impresión, pero me equivoque. Roy empezó a hablarme, hasta eso sólo lo hablaba para dar indicaciones, creo que le caí bien porque era la que menos demoraba y la que menos renegaba. Me volví más osada, más aventurera, ese era la finalidad del viaje.
El camino se ponía cada vez más feo, plantas, arboles, piedras, el piso humedo, mis zapatillas y por ende medias también, aparte de eso, el frio, la impaciencia de todos por llegar a nuestro destino, Roy yendo a paso veloz, yo tambien, los demas que se demoraban, las chicas gritando por cada obstaluco nuevo que se le presentaba daba la sensación de que el camino era más largo de lo que realmente era.
¡Por fin!, dije cuando llegamos a nuestro destino. Ahí a ese llano donde teníamos que armas las carpas y encender la fogata; pero no había leña.
Alguien tenia que ir por la leña, obviamente ese alguien tenía que ir con Roy, lo mas lógico era que vaya Henry pero el iba a armar las carpas, las chicas no querían saber más de ese tipo caminos, así que decidí aventurarme y me fui con Roy.
Ya en el camino hacia la casita de donde sacaríamos la leña (casa de Roy), me percate de que tal vez había sido un error aventurarme, pues estaba con alguien a quien no conocía, en un sitio completamente nuevo para mí, en el espesor de plantas y sombríos de maíz, el único referente que tenia era un río cuyo nombre no recuerdo. Tuve temor.
Mi temor desapareció cuando llegamos a nuestro destino. Salió a atendernos el primo de Roy. Conversaron un rato. El grupo que se quedo en Otuzco comprando las municiones estaba llegando, se veía desde el lugar donde estábamos; pero ellos no nos veían a nosotros, en fin, teníamos que darles el encuentro para guiarlos hasta el campamento. Regresamos con la leña que necesitábamos y con el primo de Roy que nos acompaño para ir a recoger al otro grupo que recién llegaba de Otuzco, el lugar donde nos encontrábamos se llama Chimur a 30 minutos de Otuzco, caminando.
Dejamos la leña donde estaban armando las carpas y fuimos al encuentro con el resto de gente. Esta vez el camino se me hizo mas corto, además me gustó la idea de aventurar, me pusieron guerrera, suena gracioso. Regresamos, llegaron por fin, los encontramos y nos fuimos nuevamente al campamento.
El grupo que llego era como de 12 personas más o menos.
Llegamos al campamento y nuestras casitas ya estaban armadas. Listas para acogernos esa noche y cubrirnos un poco de la intemperie.
Ni mis zapatillas mojadas ni el dolor de garganta que me mataba impidieron que siga aventurando. Mientras el profesor con una gente mas se quedaron prendiendo la leña que había, yo fui por mas leña con Roy y casi todos los hombres que habían, pues tenían que cargar. Aparte Roy me había ofrecido un pequeño aperitivo para no morir de hambre. Llegamos a la casa de Roy por más leña y los hicimos cargar, Roy en tono irónico decía que eso era lo que querían: ecoturismo. Roy los mandó solos hacia el campamento, yo obviamente me quede un rato más pero con el temor de que mis compañeros se puedan perder.
Ya en la casa de Roy, la esposa de su primo nos invito unos choclitos, con arroz y ajiaco de papa, de postre un rico calostro de vaca con azúcar. Toda la comida hecha en base a leña, que a mi no me gustaba, pero estaba riquísimo. Luego de eso, escuchamos a los perros ladrar, ellos con como una especie de timbre, cuando ladran es por que alguien está llegando. Eran mis amigos que regresaron porque se habían perdido. Roy cargo un poco mas de leña para que haya suficiente para toda la noche yo cargue unos choclitos que su primo nos obsequio. Regresamos al campamento con mis compañeros, que contaban que se habían perdido, que también se habían caído, que no sabían como llegar al campamento.

EL CAMPAMENTO

Cuando llegamos al campamento, la fogata ya estaba encendida y había más gente, más movimiento. Había puesto a sancochar papas y huevos y se habían formado grupos a los cuales se les repartió la comida. Estaba súper llena con todo lo que había comido. Y por ahí salio algo que nunca falta en los campamentos: trago. Yo estaba demasiado cansada, el vacilón para mi había sido hacer la misma travesía varias veces, guerrear por decirlo de alguna manera. A pesar de que estaba cansada quería compartir un ratito antes de ir a mi sleeping. Como estaba con las zapatillas, el buzo y las medias mojadas, me las saque y empecé a andar sin zapatos, me senté al lado de la fogata a tomar un poquito de roncito para calmar el frio y calentarme los pies con la fogata.
La noche había avanzado muy rápido, cuando me percate de la hora en mi celular eran las 11 de la noche, por cierto no había nada de señal en el celular. Comimos y el profesor tuvo la idea de que juguemos un rato, como que pasaba la noche también y compartir un momento entre amigos… Preguntaron que les había parecido el viaje, las opiniones fueron casi las mismas. Muy aparte de toda la travesía valió la pena por compartir con los amigos, en resumen.
La noche paso y seguíamos jugando, moría de sueño pero me tuve que quedar hasta la 1.30 de la madrugada porque sino me ponían una especie de castigo o algo así, eso me puso de mal humor porque no me gusta hacer ese tipo de cosas por obligación. Me fui a dormir a la 1.30 en punto, ya no aguantaba más mi cuerpo, ni mis ojos, aparte moría de frío.
Me metí en mi carpa y en mi sleeping y a dormir se ha dicho, me abrigue mas de lo que estaba, luego entro mi compañera de carpa y dormimos hasta el siguiente. La madrugada a pesar de que estábamos bien abrigadas fue muy fría.
Amaneció, vi mi celular, eran las 7 de la mañana y aun tenia sueño, así que seguí durmiendo un poquito mas, me levante a las ocho y media, al salir de mi carpa el paisaje era completamente distinto al de la noche anterior, un verde esperanza primaba antes mis ojos. Salí a tomar algo. Los choclitos estaban en la olla, calientitos, listos para ser comidos. El desayuno fue eso: choclo, papa, atún, pan.
Terminamos el desayuno y estuvimos un rato mas y con las mismas desarmamos nuestras carpas, enrollamos nuestros sleeping y nos alistamos para regresar al pueblo nuevamente, creo que ese era el itinerario de ese dia.

EL REGRESO

Al salir del campamento tuvimos que cruzar un rio para cortar un poco el camino, el agua del rio estaba heladísima, pero tuvimos que meter nuestros piecitos ahí. El día estaba muy soleado, el cielo estaba celeste, lindo. Aparte de lo verde del paisaje hacia que quedara como encantada con los contrastes de los colores.
Luego de cruzar el rió, tuvimos que subir por una caminito serpenteante y angosto para poder llegar a la carretera que nos llevaría de regreso a Otuzco (a pie). En el camino a Otuzco te cruzas con gente del mismo Otuzco, el paisaje es hermoso.
El camino de Chimur hasta Otuzco dura mas o menos 30 minutos a pie. Pero vale la pena el sacrificio, al menos para personas como yo que no nos gusta caminar mucho que digamos.
Llegando a Otuzco tuvimos que esforzrnos para llegar a la casa de Roy, en Otuzco, porque nos habiamos perdido del profesor. Pero llegamos. Luego de eso, nos medio aseamos y nos fuimos a almorzar algo.
Tome un reparador caldo de gallina y comparti un rato mas con mis compañeros que tambien habian ido con nosotros. El local al parecer es bueno porque se lleno en un ratito. Queda a media cuadra de la plaza de armas.
Luego de eso me fui a dar una vueltita pequeña a la plaza de armas, logre entrar a ver a la virgen, es muy bonita. La iglesia es algo antigua pero es muy bonita y grande.
Recibi una llamada diciendome: Noelia dejo los sleeping? Por que ya me tengo que ir. Eran exactamente la 1.30 de la tarde. Decidi regresar a Trujillo tambien, y todo el grupo se nos unio, sólo 5 personas decidieron quedarse.
Agarramos nuestras cosas y nos regresamos en la misma agencia en la que habiamos ido.
El trayecto de Otuzco a Trujillo fue igual de accidentado que el camino de ida, el carro corria un monton. Y aparte de eso, moria de sueño y en el bus no pusieron una cancion muy agradable que digamos, era estridente; pero ni eso impidio que descanse un poco.
Ya en Trujillo, todos con caras de sueño, tomamos nuestro taxi con destino a nuestras casas. Particularmente, me llevo una bonita experiencia. Me divertí a mi manera. Otuzco es el paraíso.

jueves, 27 de marzo de 2008

CHICO MÉNDES : HÉROE DE LA ECOLOGÍA

Chico Méndes luchó valientemente para oponerse a las prácticas destructivas de las grandes compañías e individuos. Él defendía el retorno de sistemas de agricultura sostenibles y urgía a sus compatriotas brasileños a efectuar protestas no violentas contra las corporaciones que les robarían su medio de vida.
Un rostro humano podía ser vinculado con la causa: dinero y apoyo de todos los rincones del planeta llegaron a raudales para ayudar a completar el trabajo de Méndes.
Chico Méndes no es sólo un héroe del Amazonas, él es el héroe del planeta entero. La incineración del Amazonas, es una quema que impacta cada bosque, ciudad y pueblo en el planeta. Los incendios por los cuales Chico Méndes luchó, amenazaron más que tan sólo unos cuantas y exóticas localidades a miles de millas de distancia. En un planeta donde la gran cadena de vida se extiende de continente a continente, las llamas de los interminables incendios continúan colándose por las mismas esquinas de nuestras casas y patios.

Bárbara D'Achille: Testimonio de vida

Luchadora valiente, defensora incansable de nuestros tesoros naturales, dura crítica de los traficantes de vida, Bárbara D'Achille expresaba : "La gran diversidad biológica, ecológica y humana del Perú son su mayor potencial"
Fue una mujer que entregó su vida a la alta tarea de la conservación. Su afán de investigar, de ver, de confirmar y defender, de cumplir con los lectores de esta página en la que brillantemente colaboró, la hicieron viajar por todo el Perú. Cada semana, sus escritos nos relataban los problemas que enfrentan los ecosistemas de nuestro país; la agonía de los bosques, el deceso de los ríos, el deterioro de nuestro medio ambiente.
Las angustias de las comunidades rurales, las costumbres de remotos pueblos peruanos, de los que pocas veces habíamos oído hablar, llegaban frescos y vividos a través de sus magníficas crónicas de viaje. Con sencillez y claridad transmitió profundo conocimientos científicos y conceptos ecológicos, que terminaron por crear una fuerte conciencia conservacionista entre sus lectores.
Bárbara representa uno de los ejemplos más hermosos de amor a la naturaleza; por ella, entregó la vida. Sus magníficos escritos constituyen un testimonio de paz e integración; un trabajo infatigable en el intento de construir ese mundo más justo y ecológicamente equilibrado con el que todas, y todos, soñamos. Los fragmentos que reproducimos a continuación, son sólo una muestra, una pequeñísima muestra de una labor que muchas generaciones de peruanos sabrán agradecer.
Hoy sus escritos nos permiten conocer todos los rincones del Perú, esa realidad violenta que nos desarraiga día a día...